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El rumor, una ameneza del clima laboral

El ‘radio pasillo' , el rumor y el chisme son vistos por la gente como una forma de construir relaciones; en las oficinas incluso sirve para generar alianzas entre el personal


"¿Ya escuchaste la última del jefe?" Todos los días, esta frase y muchas otras se pueden escuchar en los lugares de trabajo. Caer en la tentación de emitir un rumor o extenderlo , es de lo más común, y hasta podría verse como una actividad "natural" en las oficinas. Sin embargo, esta acción puede afectar tu desempeño laboral.


El chisme no puede erradicarse por completo, pero el empleado debe mantenerse alejado de este comportamiento porque es una pérdida de tiempo y opaca su reputación


Tres de cada cinco mencionan al chisme como uno de los aspectos más molestos del lugar de trabajo, pero sólo un 8% se queja -en forma abierta- sobre esta conducta.


El rumor es una de las estrategias más comunes para desacreditar en la oficina y aparece en los primeros sitios de desmotivación, por encima de salarios bajos y falta de reconocimiento


Segun investigaciones, el chisme es una forma de rechazo que emplean por igual hombres y mujeres. Ellos se centran en aspectos laborales (ineptitud, poca responsabilidad, errores), mientras que ellas critican cuestiones personales (mala madre, fracaso conyugal e incluso falta de atractivo).


Al ser una herramienta "aparentemente" inofensiva, los empleados no saben cómo manejar esta hostilidad que no sólo incomoda y genera incompetencia por nerviosismo y acecho, sino que puede desencadenar auto desvalorización en el trabajador

El rumor empieza, generalmente, a partir de un error mínimo e incluso de mentiras que se promueve entre líderes de opinión informales. Quien detona un chisme se acerca a quienes pueden ayudar a propagarlo rápidamente y esa persona se suele "vender" con la imagen de alguien interesado en tener buenas relaciones laborales


Aunque pareciera que este comportamiento daña sólo al ‘protagonista' del rumor, a medida que existen más víctimas o los ‘ataques' son más recurrentes, la oficina se convierte en una amenaza ; los empleados comienzan a actuar con suma cautela, tanta, que las ideas no se expresan y los planes se truncan porque quiere evitar ser víctimas del rumor.


La forma de limitar un chisme en la empresa es teniendo una "confrontación diplomática", es decir enfrentar personalmente al ‘agresor', sin tener que involucrar a todo el equipo o buscar su "aprobación" para actuar.


El problema es que la confrontación es buena, en teoría, pero rara vez ocurre en la práctica. El empleado tarda en frenar un comentario negativo por miedo a ser señalado, por no aceptar algo ‘natural' en la empresa, o por negarse a ser partícipe de ese comportamiento.


Sólo un 34% de los empleados, segun investigaciones, estaba dispuesto a expresar su descontento con el ‘chismoso(a)'. Aunque se tenga temor a quedar como "el raro o poco adaptable al trabajo", lo mejor es enfrentar a la persona de una manera más inteligente. Hay que confrontar con delicadeza.


(Fuente: Aptitus/ NX) #rumores #rrhh #rhactitud #infografia#clima




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