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Caos + Orden: Integrar momentos CAORDICOS

Dee Hock hablaba del mundo caórdico, palabra que integra caos y orden. Todo en el universo tiene un orden que mientras no lo entendamos, nos parecerá un caos. 

Ciertos desastres, crisis y experiencias, nos colocan de cabeza en el espacio de aprendizaje, un ambiente o circunstancia lo suficientemente incómoda, como para que desarrolles todo tu potencial. Todo será de acuerdo al nivel de tolerancia que podamos permitirnos, nuestras expectativas acerca de una experiencia y nuestro deseo de participar, aunque en ciertas ocasiones, pues nos toca vivir lo que nos toca, sin mucha posibilidad de elección: una enfermedad, una pérdida o cualquier privación de nuestra libertad física, en la que no nos queda otra sino avanzar 

El espacio caórdico tiene un diseño “una estructura” de contenidos que responden a objetivos de aprendizaje prometidos en la experiencia, pero de ninguna manera esta estructura, se utiliza para controlar el ritmo del grupo, ni anula las inquietudes particulares, ni castiga las situaciones e imprevistos ocurridos en el proceso. 

Se trata de un espacio flexible, que incorpora lo que pase tal como ocurre, no pretende simular o esconder nada de lo que pase tal y como se presente de forma natural. Un espacio que invita a que los participantes expresen sus inquietudes, sentimiento y emociones de marea llana y abierta, para aprovecharlas y construir sobre ellas el conocimiento prometido. Un espacio que sea flexible en el tiempo y lugar para que el facilitador se haga cargo de ir conduciendo en función a los intereses, necesidades y atención de los participantes. 

El espacio caórdico de aprendizaje es libre, pero una “Libertad condicional” yo lo digo como metáfora chistosa, porque el que ocurran cosas como las que les describí, en mi sala de aprendizaje, el proceso y los objetivos de aprendizaje no están a la deriva, se me ocurre la siguiente metáfora: “que el mar este picado es un desafío de navegación para el buen marinero o ¿ha visto a algún marinero controlando la tormenta? ” 

Lo que podemos controlar y lo que está fuera de nuestro control. “Tomar y soltar” dos posibilidades que elegimos según, nuestra consciencia de poder, en un momento dado. Si sientes que puedes: tomas, si sientes que no, probablemente sueltas; si no sabes que no puedes: quizás te desgastes intentándolo, o quizás descubras que finalmente ese desafío era perfecto para ti, porque pudiste y lo lograste. El riesgo es solamente tuyo, al igual que tu decisión.

Entre la apatía y la parálisis podemos elegir tres espacios, tres posibilidades cuando decidimos aprender:

De la apatía al espacio reactivo: aquel que está entre la destrucción y el caos. 

Es la elección de no trascender, cansancio, falta de fe, creer que todo está perdido.

Muy común si permitimos que la situación nos sobrepase y las conversaciones adversas no solicitadas contribuyan a que se quiebre nuestra voluntad nos derroten.

Pendientes de la hipercrítica, si una crítica no es acompañada de una contribución positiva y una oferta de ayuda, rebotala de inmediato, no es buena para nosotros.


Podemos identificar que habitamos este espacio, cuando algunas veces, desde nuestro dolor profundo nos preguntamos: ¿para qué luchar? ¿para qué insistir? ¿para qué conversarlo de nuevo? Hasta el momento que entre tanto caos, la depresión y el sentido de impotencia, llegamos a las preguntas: ¿para que nací y estoy vivo? ¿para qué estoy aquí? 

Planteándolo así, desde ¿para qué y no por qué? nos ayudara a replantearnos la vida y avanzar a vivir el caos, con otra actitud, buscando el orden que necesitamos para sobrevivir y ser felices.


Espacio proactivo (caórdico), espacios disruptivos para la educación y la innovación, donde está permitido “No Ser” para descubrir o afianzar el SER, quien realmente SOMOS.


Este, es un espacio bien extraño y para mí bien divertido. Para algunos otros, puede ser una gran pesadilla y hasta intolerable, porque es un espacio abierto al aprendizaje. Sin aparente estructura, luce muchas veces improvisado y algunas veces pudieran ser malinterpretados como espacios baldíos, sin preparación, sin colaboración de un equipo, sin dirección y poco profesionales y serios. Es natural y perfectamente comprensible, por quienes acostumbran encontrarse de primera impresión el orden propio de los espacios controlados de adiestramiento, regidos entre otras cosas por: el orden, la obediencia, la sujeción voluntaria, la puntualidad y apego a una agenda de contenidos y todo el protocolo usual, de vestimenta, ambiente, lenguaje común de estos espacios. 


Todo lo que ocurre en la sala de aprendizaje se aprovecha y es una oportunidad para aprender todos, cosas como: permitir la explosión emocional, el desorden en el espacio, la expresión artística, la honestidad de los planteamientos, el derecho a la divergencia (no estar de acuerdo), la participación voluntaria, el movimiento corporal, el comer y beber mientras se aprende, el permanecer o marcharse, el regularse fisiológicamente cuando lo necesiten, el incorporar suficientes descansos, permitir incluso, que como facilitador de la experiencia se note con humildad que no todo está en tu control y que eres un integrante más de la sociedad de aprendizaje, al servicio de la entera audiencia, ni mejor ni peor que los otros aprendices de tu sala “tan solo un tripulante más del barco” en un rol, el de capitán. Pudiera verse, escucharse o sentirse como una locura ¿pero saben que? Funciona divinamente… Es maravilloso.


Al otro extremo del espacio reactivo y seguido del caórdico está el Espacio de la Gerencia, espacio de procesos, instrucciones, reglas, normas, políticas, costumbres, limites, canales de comunicación, es aquel espacio aquel que se describe entre el orden y el control que tiende a la parálisis. 

Tiende a la parálisis porque hace que la gente haga solamente lo que el instructor dice y únicamente de la forma como él lo determine, un espacio que mata cualquier intento de creatividad, iniciativa y sentimiento, mucha obediencia y conocimiento pero poco aprendizaje.

(Fuente MMMTrainer/Liderazgoparticipativo)

#autodesarrollo #rrhh #rhactitud



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