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Cómo será la RSE que se viene luego del COVID?

La crisis del #COVID19 lo ha cambiado todo. La sociedad que llegue será distinta de la de ayer porque, hasta que la vacuna esté lista o, en su defecto, se descubran los retrovirales que combatan al virus, tendremos que limitar la movilidad, mantener la distancia social, y modificar muchos de nuestros hábitos. Algunos estudios, especialmente el del Imperial College, creen que esto se puede demorar entre 18 y 24 meses.


Todo ha cambiado, el rol del Estado será diferente a partir de ahora, en consecuencia, el de la empresa en la sociedad también. 

Y eso, afecta directamente al papel de la RSC / Sostenibilidad porque, si esta función sirve para algo, es para conectar los intereses de la empresa con las expectativas de la sociedad. Por eso, si todo ha cambiado, también tendrá que cambiar la función. Y tendrá que redefinir su propio rol en la organización y, sobre todo, sus prioridades de trabajo.


En lo que afecta a la RSE... ¿a qué cosas habrá que prestar atención a partir de ahora? Quizá los temas sean parecidos a lo que se han venido trabajando hasta ahora, pero el foco será muy diferente.


La protección del empleo y los empleados, lo primero. Durante mucho tiempo los programas de impacto social han mirado hacia afuera; ahora tienen que mirar hacia adentro, más allá del voluntariado corporativo. Con la situación de desempleo; con la progresiva salida del estado de alarma; con la necesaria distancia social que habrá que mantener hasta que tengamos soluciones médicas al COVID19, las empresas más responsables serán aquellas que trabajen por el mantenimiento del empleo, por proporcionar equipos de protección individual a sus empleados y extremar las medidas sanitarias, por proporcionar herramientas tecnológicas suficientes para permitir el trabajo en remoto de forma ordenada, por ofrecer ayuda psicológica si fuera necesaria, por complementar durante un tiempo las necesidades básicas debimos o padres de sus empleados.


Repensar la cooperación entre el Estado y la Empresa. En esta crisis ha quedado claro que la sanidad y los asuntos sociales (especialmente en los cuidados de mayores y personas dependientes) son dos temas en los que esa cooperación es absolutamente necesaria.


La cadena de valor y el core business, como base de la RSC. Ha quedado también claro que donde las empresas crean verdadero valor social es a través de su core business La primera responsabilidad de las compañías pasa por hacer bien su trabajo; y cuando es necesario, como se ha visto en muchos casos, adaptar la cadena de valor a productos y servicios esenciales. 


La acción social, volverá a cobrar importancia si se fija en lo esencial. Esta crisis ha sacado a la luz multitud de iniciativas solidarias de la sociedad civil. Ahora, más que nunca, habrá que saber poner foco y no dispersar esfuerzos para reforzar lo esencial. Por ello, si la recuperación económica se retrasa más de lo deseado, las compañías tendrán que hacer esfuerzos para cubrir necesidades básicas (comida, vivienda, educación...) de los colectivos más desfavorecidos (especialmente niños, mayores y personas con discapacidad). El resto, pasaría a segundo plano. 


El pay gap o brecha salarial: es el momento de abordarlo. La crisis ha demostrado que las profesiones esenciales no están siendo reconocidas por la sociedad. Por otro lado, las empresas en crisis buscan reducir los salarios. Definir como tratar esta brecha es fundamental.

Replanteamiento de las cadenas de suministro. En todos los países, la crisis del COVID19 ha demostrado que convertir a un solo país. A partir de ahora habrá que considerar la regionalización de la producción, crear existencias de seguridad adicionales en determinados productos, especialmente en el área sanitaria, y reconsiderar el valor de las economías de escala.


El propósito... ahora sí. A partir de ahora, las compañías que no sean capaces de demostrar su valor e impacto en la sociedad, tendrán difícil justificarse su existencia en el mercado. Ya no valen las imposturas porque, siendo sinceros… ¿cuántas compañías han diseñado su propósito más allá de un simple “tag line” o slogan publicitario? Ya no va de story telling; va de story doing.


Habrá que gestionar el binomio Privacidad y Salud. Los países que han logrado contener sus pandemias , han utilizado medidas de vigilancia agresivas a través de Apps como Suishenban para rastrear y aislar a las personas infectadas. Con estas Apps, el usuario concede todo tipo de permisos y culmina el registro enviando un SMS a su compañía telefónica para permitir que esta comparta también sus datos de ubicación. En este punto, las empresas tendrán que decidir si permiten, o no, el acceso a los datos de sus empleados en los móviles corporativos.


Estas son solo algunas de las cosas que habrá que repensar. Ya habrá más tiempo para ello, pero es un inicio. Lo que está claro, es que no hay que esperar demasiado.


(Fuente Alberto Pinillos) #RSE #rrhh #rhactitud



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