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Cómo reacciona el cerebro frente al feedback?

Dentro de este proceso de liderazgo, una de las cosas que suele generar mayor incertidumbre es el cómo brindar o aceptar cualquier tipo de feedback que no sea del todo positivo, el cuál puede generar que ambos participantes se sientan ansiosos y sin saber la forma óptima de enfrentarlo.


Las conversaciones de feedback están diseñadas para ayudar a mejorar el rendimiento de una persona, pero la realidad es que esto no siempre funciona así. Acorde a las últimas investigaciones de Kevin Oschner (neurocientífico de la Universidad de Columbia, NY), se ha podido demostrar que dar feedback solo logra mejorar con éxito el rendimiento de una persona en aproximadamente un 30% del tiempo. El resto del tiempo, el rendimiento continúa siendo el mismo o aún peor... se deteriora. En definitiva, esto significa que el 70% del tiempo, la retroalimentación no logra el efecto deseado.


Sin embargo, las conversaciones de feedback siguen siendo una herramienta muy útil para gestionar el desempeño y no necesitan indefectiblemente ser ineficaces. En cierto punto, todo se reduce a comprender cómo nuestro cerebro responde a las amenazas desde una perspectiva neurocientífica. Cuando brindas el feedback de una forma menos “amenazante” y más a modo de "recompensa", clara y constructiva, incrementas drásticamente las posibilidades de éxito.


Para esto es importante comprender mejor la dinámica cerebral en estos procesos. Lo primero a tener presente, es que nunca vamos a trabajar con la realidad de lo que sucede, sino que lo vamos a hacer con la percepción. Esto es sumamente importante, ya que en definitiva no importa tanto la realidad, sino que lo que termina siendo relevante es lo que se percibe de lo que decimos hacemos, y esto, es lo que genera una diferencia fundamental en cómo debemos actuar. Por otro lado, aquí vamos a hablar de cerebro y mente indistintamente, aunque en la práctica son conceptos diferentes. El cerebro implica los aspectos físicos, lo que podemos ver, medir y tocar, es decir el "hardware" si hiciéramos una analogía con una computadora. En cuanto a la mente, está relacionado al "software", es decir la programación que el cerebro tiene y que es lo intangible, pero que hace que seamos cómo somos y que actuemos de la forma que lo hacemos.


Dicho esto, ahora vamos a apuntar a una gran simplificación, pero que sirve para comprender el concepto principal, el objetivo fundamental de nuestra mente/cerebro es el de minimizar el peligro, el dolor y el displacer y maximizar la recompensa, la satisfacción y el bienestar; esto tiene como objetivo principal mantenernos vivos y protegernos de cualquier evento o acción que sea percibida como amenaza y nos genere potenciales riesgos. Cuando nos sentimos amenazados, nuestro cerebro actúa de inmediato, creando barreras que evitan que se pueda procesar la información de forma adecuada y generándose un foco y amplificación en aquello que entendemos como “agresión”.

En resumen, se activa nuestro sistema de supervivencia más primitivo.


Es debido a esto, es que resulta tan importante ser conscientes sobre la forma en que proporcionamos feedback, ya sea positivo o negativo, ya que realizado de forma incorrecta, puede generar en el receptor una respuesta antagónica en base a la percepción de amenaza, evitando que se internalice lo que le estamos diciendo y que responda adecuadamente a los comentarios que le hemos proporcionando.


(Fuente S. Marquez) #feedback #amenaza #recompensa #rrhh #rhactitud



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